No hay enemigo más peligroso que aquél que tiene éxito en lo que se esperaba que hiciera.

Así fue como los Pittsburgh Steelers le quitaron el invicto a los Kansas City Chiefs.

Dos factores obligaban a la defensiva de los Chiefs a frenar el ataque terrestre de los Steelers: las 170 yardas que Le’Veon Bell sumó en el duelo de Ronda Divisional de la temporada 2016 en Kansas City y las cinco intercepciones que Ben Roethlisberger sufrió ante Jacksonville en la Semana 5 de la actual temporada.

 

Los Chiefs sabían que su primera tarea era frenar el ataque terrestre de Pittsburgh . Lo intentaron y no lo lograron. Bell corrió para 179 yardas y un touchdown.

Bajo la tutela de Mike Tomlin, los Steelers transformaron su ofensiva de una que tradicionalmente basaba su poderío en su ataque terrestre a una explosiva y vertical, lo que Todd Haley enfatizó desde su llegada en 2012.

 

 

Sin embargo, el potencial de Bell y el sólido desempeño de la línea ofensiva podrían ser razones suficientes para que Tomlin y Haley consideren, como en antaño, establecer el ataque terrestre para abrir los espacios en el juego aéreo a Roethlisberger.

Además de ser imparables pese a que se anticipe que correrán, los números indican que correr primero podría ser más que útil para los Steelers.

Desde 2013, Pittsburgh tiene marca de 16-2 en temporada regular y de 2-0 en Payoffs cuando Bell corre para 100 o más yardas. Ese par de derrotas sucedieron en 2015. Desde entonces, los Steelers suman ocho victorias en fila cuando su corredor rebasa la barrera de las 100 yardas.

En 2017, los Steelers tienen récord de 3-0 cuando suman 100 o más yardas por la vía terrestre y de 2-0 cuando Bell lo logra.

Otro dato revelador es que Pittsburgh ha ganado los tres encuentros en 2017 en los que Bell ha sumado más de 20 acarreos (27, 35 y 32).

En ninguna de las victorias de Pittsburgh, Roethlisberger ha lanzado para 300 o más yardas, indicio de que balancear su sistema ofensivo es la ruta a seguir y de que Bell parece capaz de soportar con el peso del ataque de los Steelers.