EAST RUTHERFORD, N.J. — Varios dueños prominentes de la NFL, el comisionado Roger Goodell y un buen número de jugadores estuvieron entre los participantes de una reunión de entre 20 y 30 personas, la noche del martes en Nueva York, para discutir el tema de los jugadores que se arrodillan durante el himno nacional y otros asuntos relevantes que está enfrentando la liga.

La reunión se centró en qué hará la liga para seguir adelante y cómo canalizar las protestas de los jugadores, de acuerdo con el linebacker y capitán defensivo de los New York Giants, Jonathan Casillas, quien estuvo presente en la reunión en Manhattan.

Ocurrió después de un fin de semana en el que los jugadores se arrodillaron o entrelazaron los brazos –algunos ni siquiera salieron del vestidor– durante el himno nacional. La respuesta más fuerte fue parte a los recientes comentarios del Presidente Donald Trump sobre la liga y los jugadores que no se quedan de pie en el himno nacional.

“Tienes que ver las opiniones desde los dueños y también de los jugadores”, dijo Casillas. “Cosas como ésas son muy buenas, muy proactivas. Gracias a Trump por decir lo que dijo porque si no lo hubiera hecho, uno, la liga entera no habría estado unida de manera colectiva y, dos, nunca habríamos tenido una reunión”.

Entre los dueños que acudieron a la reunión del martes por la noche estuvieron John Mara de los Giants, Robert Kraft de los New England Patriots, Art Rooney II de Pittsburgh, Shad Khan de Jacksonville, Stephen Ross de Miami, Jeffrey Lurie de Philadelphia y Jimmy y Dee Haslam de Cleveland. Entre los jugadores estuvieron, además de Casillas, Devin McCourty y Matthew Slater de New England, y Jason McCourty y Christian Kirksey de Cleveland, entre otros.

“Fue una oportunidad verdaderamente única para los jugadores. Para ambos lados, es muy raro que esto ocurra”, dijo Devin McCourty. “Para mí, fue muy bueno para tener una perspectiva de ambos lados, fue bueno para ser abiertos, ellos fueron muy abiertos, nosostros fuimos muy abiertos con los sentimientos y con cómo ocurrieron todas las cosas y cómo nos sentimos como jugadores.

“Pienso que fue una gran situación y oportunidad que todos nos pudiéramos sentar ahí y platicar y sacar todo ahí. Pienso que ambos lados se fueron de ahí entendiendo cómo se siente el otro”.

McCourty dijo que no fue una negociación sino un “gran diálogo” que era “lo que muchos muchachos habían tratado de iniciar”.

“Obviamente, fue un paso en la dirección correcta para ser capaces de hablar y mantener un diálogo sobre temas y tópicos diferentes. Pienso que fue bueno”, dijo.

Casillas consideró que la sesión de dos horas fue productiva, dijo que no se tomaron decisiones concretas y que fue una oportunidad de intercambiar opiniones en un formato abierto.

El vocero de la NFL, Brian McCarthy, dijo que la reunión fue una de varias conversaciones en esta semana con la liga.

“El comisionado creyó que con todos los dueños aquí para el compromiso de las reuniones era importante contar con algunos jugadores y escucharlos directamente. Mientras las conversaciones se mantendrán privadas, fueron muy informativas e instructivas”.

Casillas salió con la impresión de que arrodillarse puede no ser lo ideal y que el servicio comunitario y el compromiso civil de muchos jugadores de la NFL podría convertirse en el foco de atención.

“Sé que seguramente los dueños no quieren que nos arrodillemos”, dijo Casillas. “Es el mensaje que se está enviando. La gente ha desvirtuado totalmente el asunto de arrodillarse, desde el principio, desde que Colin Kaepernick lo hizo al principio. Todo el mundo está hablando de que los jugadores le faltan el respeto a la bandera. Nunca se ha escrito y nunca se ha dicho nada acerca de que arrodillarse sea una forma de faltar el respeto a la bandera”.

Devin McCourty dijo que salió de la reunión “entendiendo a ambas partes”.

“Pienso que lo más grande que debemos mantener, como jugadores, es en qué queremos centrar la atención: La inequidad y la injusticia. Eso es lo importante, tenemos que asegurarnos que todo este asunto no se convierta en un tema entre la NFL contra Donald Trump. Él es quien quiera que sea. Puedes pasar una hora tratando de describir todo lo que es. Pero, como jugadores, tenemos una agenda de lo que pensamos que se puede hacer mejor y estamos tratando de usar nuestra plataforma, tenemos que mantenernos en eso”, dijo.

Casillas dijo que arrodillarse significa protestar por la injusticia social contra las minorías y que nunca supuso ser un tema sobre la bandera.

“El tema de arrodillarse se salió de proporción”, dijo. “Esta semana fue una demostración de solidaridad a lo largo de la liga con los dueños y los jugadores en contra de lo que dijo el Presidente sobre la gran liga en la que estamos”.

Casillas no estuvo entre los jugadores de Giants que se arrodillaron durante el himno nacional antes del juego del domingo contra los Philadelphia Eagles. Todo el equipo entrelazó los brazos, pero el safety Landon Collins, Damon Harrison y Olivier Vernon fueron los primeros jugadores de Giants en arrodillarse.

Collins dijo que él y el equipo no han decidido aún cómo lo manejarán esta semana. Los Giants juegan el domingo por la tarde en Tampa Bay. Un grupo de líderes del equipo se reunión con Mara la tarde del miércoles.